Si quieres recuperarte mejor sin bajar tu ritmo de entrenamiento, aquí vas a ver qué están haciendo distinto esos deportistas… y por qué casi nadie lo entiende hasta que es tarde
La mayoría cree que levantarse duro al día siguiente es el precio de entrenar fuerte.
Que es normal. Que “ya pasará”. Que con estirar un poco alcanza.
Pero hay deportistas que entrenan igual o más…
y al día siguiente se levantan ligeros. Sueltos.
Como si el cuerpo no se hubiera quedado con el entrenamiento encima.
Y no, no es genética. No es edad. No es suerte.
Es una cosa concreta que hacen justo cuando termina el entrenamiento…
y cuando te diga cuál es, vas a entender por qué mucha gente “recupera” sin recuperarse.
Hace un tiempo vino a nuestro centro un deportista con una frase que, si entrenas en serio, te va a sonar familiar:
“Yo no quiero dejar de entrenar. Solo quiero que esto no vuelva cuando suba la carga.”
No venía a “probar algo nuevo”.
Venía cansado de lo de siempre.
Dolor que baja cuando descansa…
y que vuelve exactamente cuando hace lo que un deportista tiene que hacer para mejorar: exigirse.
Lo típico.
Reposo.
Hielo.
Analgésicos.
Estirar “como siempre”.
Y ojo: todo eso puede aliviar.
El problema es que muchas veces solo apaga el síntoma, no cambia el patrón.
Y por eso, cuando vuelves a cargar, vuelve el dolor.
Ahí es donde empieza el ciclo que te roba temporada sin pedir permiso:
Me duele → bajo carga → pierdo fuerza → vuelvo rápido → recaigo.
Y con cada vuelta, pierdes algo más:
movilidad, confianza, técnica…
y esa sensación de “estoy entrenando de verdad”.
En esa primera sesión hicimos lo que casi nadie hace con orden:
Primero, medimos: dolor, rango y un test funcional simple relacionado con su deporte.
Luego, buscamos causa:
no sólo “dónde duele”, sino qué tejido está implicado, qué patrón de tensión se repite y qué meridiano está sosteniendo ese bloqueo (sí: Medicina Tradicional China, pero aplicada con cabeza y con lógica de atleta).
Y recién ahí entró el tratamiento en serio:
acupuntura de precisión para modular dolor y respuesta nerviosa, ventosas para soltar descarga real del tejido, y moxibustión para trabajar con temperatura y tiempo donde el cuerpo lo necesitaba.
No como “tres cosas”.
Como una sola intención:
bajar dolor, devolver movilidad y preparar el cuerpo para volver a cargar sin recaer.
Cuando terminó, volvió a hacer el mismo test.
Y ahí pasó lo que cambia la conversación:
No fue “qué buen masaje”.
Fue “se nota”.
Menos dolor.
Más rango.
Más control.
Y al día siguiente, nos escribió algo simple:
“Hoy me levanté más ligero. Raro.”
Porque ese “hábito extraño” que tienen los deportistas que entrenan fuerte y se levantan ligeros al día siguiente no es estirar más.
Ni descansar por fe.
Ni cruzar los dedos.
Es que no dejan la recuperación al azar.
La convierten en un protocolo:
tratan con precisión, miden, ajustan y avanzan por fases.
Eso es exactamente lo que hacemos en QiSport:
Medicina Tradicional China de precisión integrada a un plan de retorno por fases, con métricas en cada sesión y seguimiento para que el progreso se sostenga.
Usamos tres herramientas principales, cada una con una función muy concreta:
Acupuntura: Agujas muy finas, del grosor de un cabello, en puntos específicos que ayudan a bajar el dolor y a relajar el sistema nervioso, para que tu cuerpo deje de estar “en alerta” y se empiece a recuperar.
Ventosas: Copas que hacen una succión controlada sobre el músculo. Sirven para descargar tejido cargado, soltar rigidez y devolverte movilidad cuando sientes que el cuerpo se quedó “duro” después de entrenar.
Moxibustión: Calor terapéutico aplicado con precisión con puro de moxa de Artemisa. Se usa para calentar y recuperar zonas que están tensas, frías o muy rígidas, mejorando la circulación local y la respuesta del tejido.
Y para que lo veas más claro, aquí tienes, punto por punto, lo que te llevas en la primera consulta:
Por cierto, no vas a venir a “probar una cosa”.
En QiSport combinamos Acupuntura, Ventosas y Moxibustión en una sola sesión, según lo que tu cuerpo y tu deporte necesitan en esa fase.
Nada de piezas sueltas. Todo coordinado.
¿Podré recuperarme mejor sin bajar mi ritmo de entrenamiento?
Sí. En la primera consulta evaluamos tu caso, aplicamos tratamiento (Acupuntura + Ventosas + Moxibustión) y te vas con un plan por fases según tu deporte, para bajar dolor, recuperar movilidad y subir carga con criterio.
¿Cuánto dura la consulta?
60 minutos.
Ese tiempo está pensado para que te lleves las tres cosas que importan:
evaluación, tratamiento inicial y un plan de recuperación según tu deporte.
Si falta cualquiera de las tres, lo demás se queda a medias.
¿Duele la acupuntura?
La mayoría de personas se sorprende por lo mismo:
no duele como se imaginaban.
Las agujas que usamos son muy finas, y lo normal es sentir una pequeña sensación inicial (como un pinchazo leve, presión o cosquilleo) que dura uno o dos segundos.
Después, lo más común es notar relajación, calor local o una sensación de “descarga” suave en la zona.
Ahora bien:
si vienes con una lesión muy sensible o con el sistema nervioso “encendido” por dolor, algunas zonas pueden sentirse más reactivas.
Por eso no trabajamos a fuerza.
Ajustamos puntos, profundidad y estímulo según tu tolerancia.
La idea no es “aguantar” nada:
es que el cuerpo responda.
Y un detalle importante:
si en algún momento algo te incomoda, nos lo dices y lo corregimos en el acto.
Aquí esto no es un examen de valentía. Es una terapia.
¿S/. 120 es caro?
Depende de con qué lo compares.
Si lo comparas con “hacer nada y esperar”, sí, es más caro.
Si lo comparas con perder entrenos, bajar tu carga, recaer y vivir de parches, normalmente te sale barato.
Aquí no pagas “una sesión”:
inviertes en claridad + intervención + plan para volver con criterio.
Eso es lo que cambia el juego.
¿Qué perfil de personas le sacarán mejor partido a QiSport?
Empecemos por lo que suele pasar cuando alguien no le saca tanto partido.
Normalmente es la persona que viene buscando “algo rápido” para salir del paso, como si la recuperación fuera un botón de reinicio.
O alguien que quiere que hoy le baje el dolor, pero no tiene interés en entender qué lo dispara ni en seguir un plan mínimo después.
También está el perfil que vive probando cosas sueltas:
hoy hielo, mañana masajes, pasado “algo que vio en internet”…
y al final termina en el mismo sitio, porque no hay criterio ni continuidad.
En cambio, quien más partido le saca a QiSport suele ser el deportista que entrena en serio y ya se cansó del ciclo dolor – miedo – recaída.
Es alguien que valora salir con dirección clara:
saber qué hacer, cuánto y cuándo subir carga según su deporte.
Y, sobre todo, alguien que quiere recuperar algo que el dolor se lleva sin pedir permiso:
la confianza para exigirse sin esa duda mental de “mañana me va a pasar factura”.
Dicho simple:
si te interesa recuperarte con criterio, no por suerte, y volver a entrenar fuerte sin miedo a recaer, QiSport está hecho para ti.
¿Es una buena inversión?
Si lo que quieres es recuperarte con criterio y volver a entrenar sin estar adivinando qué hacer, entonces sí: es una buena inversión.
Porque en QiSport no pagas “una sesión para sentirte mejor un rato”.
Inviertes en una primera consulta de 60 minutos donde hacemos evaluación + tratamiento inicial + un plan de recuperación según tu deporte.
Sales con dirección clara, y con un punto de partida medible para no caer en el típico “me alivió… pero vuelvo a lo mismo”.
A partir de ahí, la decisión es tuya.
Si prefieres seguir probando parches sueltos y esperando que el cuerpo se acomode, lo entendemos.
Si prefieres un camino más ordenado y sostenido, vale la pena que empieces por aquí.
Si tú también quieres menos carga muscular, menos dolor y mejor recuperación después de entrenar, esto te interesa.